Soy historiadora y antropóloga. Empecé a participar en centros sociales en torno al año 2000 en el Laboratorio II. Formé parte de la Oficina de Derechos Sociales (ODS) del Centro Social Seco, donde peleamos en especial contra la Ley de Extranjería, los CIEs y las redadas por perfil racial. Después del 15M, he participado en los movimientos por el derecho a techo, contra los desahucios y por alquileres sociales. He formado parte de iniciativas de investigación militante como el Observatorio Metropolitano y el Instituto Democracia y Municipalismo. Trabajo como editora, en la actualidad vivo en Puente de Vallecas y llevo dos años dedicada también a la crianza. Participé en Ganemos Madrid, en especial en el grupo de trabajo de Programa, desde el que recogimos e intentamos sistematizar decenas de iniciativas de distintos colectivos y movimientos sociales; hay mucho por hacer.

MOTIVACIÓN

Madrid es una ciudad extremadamente desigual y esta situación no cambiará sin auto-organización de los barrios excluidos. Los gobiernos del PP profundizaron la fractura histórica y los partidos “progres” no pasan de declaraciones de intenciones ya que apuestan igual por un modelo de crecimiento urbano basado en la construcción, el turismo y las multinacionales. La precariedad y el paro, la crisis de la vivienda, la degradación de los servicios sociales son realidad urgentes en la ciudad. Me parece imprescindible intervenir en las instituciones que dicen representar a los madrileños, para que no nos representen ni los de siempre, ni bienintencionados que no viven esta urgencia. Creo que es la gente de a pie y los movimientos sociales los que mueven el mundo, pero también que no podemos dejar las instituciones a los poderosos y, en nuestros días, a derechas neoconservadoras y neoliberales.