Nací hace 36 años en Madrid. Me crié en el barrio obrero de San Blas, al que permanezco ligada en la actualidad. En 2005, terminé la Diplomatura de Trabajo Social en la Universidad Complutense y me he especializado en formación de género. Desde hace 10 años, ejerzo como trabajadora social en el Servicio de Atención a Violencia de Genero del Ayuntamiento de Madrid (SAVG 24); un servicio público de gestión externalizada, donde atendemos a mujeres víctimas de violencia machista. Soy presidenta del Comité de Empresa de INTRESS-Madrid, desde donde hemos emprendido varias luchas en defensa de los recursos de la red de violencia y hemos denunciando la precariedad en las que nos encontramos las trabajadoras y los escasos recursos de los que disponemos para atender a las mujeres. En la actualidad, soy afiliada y militante del Sindicato Co.Bas., que mantiene un modelo de sindicalismo independiente, sin subvenciones del gobierno ni liberados ni liberadas sindicales. Soy responsable del Área de Mujer de Co.Bas.-Madrid. Feminista con perspectiva de clase, entiendo que cualquier lucha debe incluir la erradicación del patriarcado y del capitalismo, dos sistemas que oprimen y dominan, sin olvidar la interseccionalidad de la etnia, la orientación sexual y de todos aquellos factores que se alejan del modelo hegemónico, y que hacen que aumenten las desigualdades. Defiendo un sistema público donde no se externalice la gestión de los servicios de las Administraciones Públicas a empresas privadas. Por ello, reivindico la remunicipalización de lo privatizado y la municipalización de todos aquellos servicios que siempre han sido subastados por las Administraciones Publicas al mejor postor, y que provocan la precarización de la atención y de las condiciones de las personas trabajadoras.

MOTIVACIÓN

Mi motivación para presentarme a esta legislatura son las ganas de aportar el conocimiento que he adquirido como trabajadora de un servicio social especializado, en el cual se evidencia que el modelo actual es precario, obsoleto y no se adapta a las personas que atendemos.

Siempre he creído que la lucha es el único camino, y la única forma de cambiar las cosas es ser partícipes de ellas. Porque, como bien dijo Rosa Luxemburgo, “quien no se mueve no siente sus cadenas”.